Descripción general y contexto
Una botella de vino espumoso es un recipiente a presión antes que una botella de vino. El vino totalmente espumoso se sitúa en torno a 5–6 bar —comparable a un neumático de camión pesado—, por lo que el vidrio es notablemente más grueso y pesado que una botella de vino tranquilo, con un fondo cóncavo profundo y un hombro fuerte e inclinado que reparte la carga.
La forma desciende de Champagne, donde el método tradicional exige que el vino realice su segunda fermentación dentro de la misma botella, generando la presión in situ.
