Descripción general y contexto
El corcho de vino encajado es uno de los cierres más antiguos y estudiados que existen. Un corcho cilíndrico algo mayor que el calibre de la botella se comprime con la encorchadora y se empuja dentro; una vez adentro, se expande contra el vidrio para formar un sellado apretado y duradero que ha permitido al vino envejecer en la botella durante siglos. La estructura celular del corcho lo hace a la vez compresible y resiliente.
Los corchos van del corcho natural entero, clasificado por su aspecto y usado para vinos finos y de guarda, a los corchos técnicos (aglomerados) y microaglomerados hechos de granulados de corcho unidos, que dan un rendimiento y un valor consistentes para vinos que se beben más jóvenes.
