Descripción general y contexto
El sake de alta gama se vende en formatos arraigados en el gō, la unidad tradicional japonesa: el yongō de 720 ml y el isshōbin de 1,8 L son estándares, con el ichigō de 180 ml como monodosis. Una botella cuadrada y esmerilada viste estos formatos de forma discreta y refinada: la superficie mate grabada difunde la luz y se lee como un lujo sobrio.
El cuerpo cuadrado se adapta al etiquetado caligráfico vertical de las bebidas japonesas y se apila y transporta con eficiencia, mientras que el esmerilado diferencia un ginjo o junmai de alta gama de una botella de consumo masivo.
