Descripción general y contexto
Una vela tiene tanto que ver con la luz que proyecta como con el aroma que difunde, y el vidrio acanalado o en relieve convierte esa luz en un elemento. El relieve refracta y dispersa la llama, proyectando patrones en movimiento sobre las superficies cercanas y dando a la vela encendida un brillo más rico y atmosférico.
Como la decoración está moldeada en el vidrio, no cuesta nada por unidad tras el utillaje, sobrevive toda la vida del recipiente y sirve también de agarre: una forma práctica de hacer que un vaso económico luzca especial.
