Descripción general y contexto
Un frasco cuentagotas mantiene un reactivo y su dispensador juntos como una unidad. La pipeta está esmerilada en un esmerilado a juego en el cuello del frasco, con una tetina de goma arriba, de modo que el usuario simplemente saca la pipeta, aprieta y dispensa unas gotas, luego la vuelve a colocar: sin un cuentagotas separado que buscar o que contamine.
Es el recipiente clásico para indicadores, colorantes y reactivos en gotas usados constantemente en el banco, donde tener el reactivo listo para dispensar gota a gota ahorra tiempo y evita confusiones.
