Descripción general y contexto
Una tapa de doble pared se construye en dos capas: una pieza interior moldeada que lleva la rosca y hace el sellado, y una carcasa exterior lisa que se desliza sobre ella. El objetivo es la apariencia: la pared exterior oculta la rosca, las líneas de partición y el detalle funcional, presentando una superficie limpia, sin costuras y con peso que se lee como de alta gama en una botella o tarro de cosmética.
Ese lienzo exterior liso también es ideal para la decoración: el estampado en caliente, la metalización, el recubrimiento soft-touch y los colores ricos se asientan todos con nitidez sobre él, razón por la cual las tapas de doble pared dominan el envase de belleza de alta gama.
